Perdonándose a sí mismo

Forgive Yourself (SPAN) (1).png

¿Por qué nos cuesta tanto perdonarnos a nosotros mismos? Mientras pensaba en esta pregunta, llegué a tres conclusiones principales. 1. Vergüenza 2. Una visión incorrecta de la experiencia o errores en general. 3. Un malentendido en la manera cómo aprendemos.

La vergüenza es una emoción diferente a la culpa. La culpa es en realidad una emoción saludable que nos ayuda en nuestro desarrollo. Cuando hacemos algo que va en contra de nuestros propios valores o nuestra naturaleza divina, nos sentimos culpables. Esta emoción es un mensaje del cuerpo que nos permite saber que no estamos en línea con nuestros valores. Gracias a ello podemos corregir el problema y seguir adelante.

La vergüenza por otro lado es una emoción muy desagradable. La vergüenza está ligada a cómo queremos ser percibidos por los demás. Cuando sentimos vergüenza, es porque tememos lo que otros pensarán de nosotros. La vergüenza, en su raíz, es una forma de inseguridad. La vergüenza trae deseos de ocultar el error, lo cual no es saludable ya que al ocultarlos no llegamos a reconciliarlos. Cuando sentimos vergüenza, se producen hormonas del estrés que dificultan ver la realidad. Esto hace que a menudo veamos el error mucho más grande de lo que realmente es, y por supuesto, trae un mayor deseo de ocultar el error. Si no conciliamos el evento y la emoción, la vergüenza puede llevar a la depresión.

Los sentimientos de vergüenza nos hacen sentir como si nunca podremos ser perdonados o que no somos dignos de ser perdonados. Puede hacernos sentir como si nuestro cónyuge, amigos, compañeros de trabajo, etc. no nos amaran o que nos abandonarán si se llegaran a enterar de lo que hicimos. Por lo tanto, se vuelve muy difícil hacer cambios mientras tenemos vergüenza. Recuerde, la vergüenza se funda completamente en las inseguridades.

Estas inseguridades a menudo provienen de cómo vemos los errores. He encontrado que la mayoría de las personas tienen creencias equivocadas cuando se trata de ver los errores. Muy a menudo vemos estos como algo que nos define. Si arruinamos una venta, debemos ser un mal vendedor. Si no seguimos un programa de salud de la manera correcta, no debe ser para mí. Si violamos un requisito de nuestra fe, Dios debe odiarme. Si no  me fue bien en mi cita con mi pareja, entonces tal vez no merezco amor. Si le mentimos a nuestro cónyuge, no debemos ser dignos de confianza. Y así sucesivamente. El problema con este punto de vista es que es completamente falso.

Una característica poderosa del cerebro es conocida como plasticidad. Esto significa que el cerebro es moldeable; Nuestro carácter, personalidad, hábitos, habilidades, etc. pueden ser cambiados. De hecho, nuestros cerebros están cambiando constantemente. La pregunta es, sin embargo, ¿estamos nosotros dirigiendo el cambio o estamos permitiendo que las circunstancias nos cambien a nosotros? Pero esa es una pregunta para otro día. El punto es, desde un punto de vista fisiológico, ud no es un producto fijo. Aun cuando haya cometido un error, esto  no significa que usted sea el error o que siempre cometerá el mismo error.

Somos increíblemente bendecidos de que nuestros cerebros tienen esta capacidad. La plasticidad cerebral es lo que nos permite aprender de un error. Es lo que nos permite crecer y progresar. Algo que a menudo olvidamos es un principio importante que usamos cuando éramos niños, el cual todavía podemos usarlo sin importar la edad. Es simplemente el principio de caminar.

Cuando éramos niños, veíamos a nuestros padres, hermanos y otras personas caminando. Así que queríamos caminar nosotros también. Intentamos desesperadamente muchas veces antes de que pudiéramos pararnos en dos pies. Inclusive cuando finalmente nos paramos, nos caímos innumerables veces antes de poder caminar. Y una vez que aprendimos a caminar, luego aprendimos a correr. Todo en la vida es como cuando aprendimos a caminar; sabemos que nos caeremos de vez en cuando hasta que lo hagamos bien.

Nada en cuanto  cometer errores es necesariamente agradable, al menos no en el momento, pero es necesario para el crecimiento. Si nunca cometemos errores, entonces nunca aprenderiamos. De hecho, todavía estaríamos recostados sobre nuestras espaldas, sin poder caminar.

Si está teniendo dificultades para perdonarse a sí mismo, es muy probable que haya tenido algo de vergüenza con respecto a la experiencia. La vergüenza es el mayor obstáculo para que nos perdonemos a nosotros mismos. Recuerde, a la raíz de la vergüenza están las creencias que tenemos con respecto a los errores y nuestra capacidad para cambiar. Permítame ofrecerle algunas sugerencias para que pueda sentirse empoderado y consiga conciliar los errores cuando estos aparezcan.

  • Hable con alguien en quien realmente confíe: cuando lo conversamos con alguien en quien confía puede ayudarlo a aliviar la carga, especialmente porque es muy probable que ud está luchando por ocultar el error cometido. Muchas veces esta persona puede ayudar a poner las cosas en la perspectiva correcta; Por lo general, estamos demasiado estresados ​​para ver las cosas claramente.
  • Replantee su visión sobre las experiencias y los errores en general. Esto es básicamente la mayor parte de lo que ya se ha mencionado, pero otras formas de hacerlo incluyen hacer las preguntas correctas. Evite preguntas tales como: “¿Por qué soy tan estúpido?” En su lugar, haga preguntas como “¿Qué puedo aprender de esto?”, “¿Cómo puede esto ayudarme a ser una mejor persona?”
  • Siga las impresiones: su cuerpo sabe lo que necesita para volver a la homeostasis (estado de equilibrio). Sin lugar a dudas, ha tenido impresiones, o pequeños pensamientos, de cosas que debería hacer. Esto podría ser hablar con un amigo, confesar su error a una persona en particular, ofrecerle servicio o hacer algún tipo de reparación con alguien. Sea lo que sea, sígalo. En mi experiencia personal cada vez que tomo acción al sentir una impresión, siempre me siento mejor.
  • Terapia Cognitiva: hemos hablado de esto varias veces, pero recomiendo altamente nuestro programa de terapia cognitiva y podcast. Le ayudará a reconstruir sus creencias en algo más saludable y le brindará una excelente educación y herramientas para ayudar a reconciliar el estrés, la vergüenza y otras emociones desagradables.

Al mirar hacia atrás a los errores ya cometidos, recordemos que todos estamos aprendiendo. Los errores son parte de la vida, pero no son lo que nos define. Todos tenemos divinidad y luz en nosotros. A medida que aprendemos de nuestros errores, esa luz brillara mas y mas y nos volvemos más sabios y más empáticos. Comenzamos a ver a los demás con más amor y menos juicio. Veremos nuestros errores pasados nada más como un niño aprendiendo a caminar.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s