Síndrome Metabólico y Estrés

Stress and Metab prt 2

Metabolismo es la utilización y conversión química de los nutrientes por nuestras células, para que se lleve a cabo homeostasis, dar movilidad a nuestro cuerpo y energía tanto dentro como fuera de las células y para almacenamiento.

Cuando nos alimentamos, nuestro sistema digestivo absorbe los nutrientes, parte de estos nutrientes son utilizados a demanda, exceso de estos nutrientes son almacenados para ser utilizados en las horas que se requiera energía cuando no estamos comiendo, además esta reserva nos sirve en caso de que estemos pasando por algún tipo de peligro.

Cada vez que estamos en peligro una necesidad mayor de energía es necesaria, por lo tanto metabolismo incluye la habilidad del cuerpo en entregar estas reservas para su uso, por lo tanto estos nutrientes almacenados van a ser entregado al torrente sanguíneo a la demanda de nuestros tejidos por energía.

Para entender  el proceso de cómo la comida va de su intestino al torrente sanguíneo para el uso del cuerpo, es necesario entender los tipos de alimentos que nuestro necesita. Tres tipos de alimentos son indispensable consumir diariamente, éstos proceden de los macronutrientes y micronutrientes .Los primeros lo conforman las proteínas, los carbohidratos y las grasas.

Las proteínas se componen de aminoácidos, estos aminoácidos son pequeñas moléculas que juntas conforman una proteína. Cuando comemos proteínas, nuestro estómago y los intestinos hacen todo el trabajo para descomponerlo y absorberlo. Lo que estamos entregando a nuestro torrente sanguíneo son los aminoácidos. Estos se convierten en los componentes básicos de nuestro cuerpo llamados proteínas.

Los carbohidratos son tipos complejos de azúcares que se convierten en glucosa o azúcar simple cuando van desde el intestino al torrente sanguíneo. Hay un proceso de descomposición de estos carbohidratos en azúcares simples, y el sistema digestivo se encarga de eso. Así, una vez que este proceso ocurre, se convierten en azúcares simples.

Las grasas por su parte, al entrar a nuestros intestinos se descomponen para formarse en moléculas como ácidos grasos y glicerinas.

Todos estos son combustibles básicos para nuestro cuerpo en forma de aminoácidos, azúcares simples, ácidos grasos y glicerinas.

No todos los aminoácidos, carbohidratos y grasas que tomamos van a ser consumidos por nuestras células inmediatamente, una vez que nuestras células del cuerpo reciben lo que necesitan, el exceso se convierte en superávit.

¿Qué hace nuestro cuerpo con el excedente? ¿Lo almacena o lo desecha?

Entre las comidas, nuestras células requieren nutrientes. En otras palabras, las células en nuestro cuerpo no contienen una gran cantidad de nutrientes; El cuerpo si contiene mucha reserva. Este almacenamiento de exceso que se encuentra en otras áreas del cuerpo es lo que será utilizado para alimentar nuestras células durante las horas que no estamos comiendo.

Usando una metáfora, esto es como el ahorro de dinero en una cuenta de cheques o de ahorros. Usted recibe un cheque de pago, y no lo gasta todo, pero utiliza lo que necesita y guarda el resto para pagar otras cuentas durante el mes. Cuando los gastos adicionales se presentan, usted utiliza lo que hayas guardado. Es lo mismo con el cuerpo entre las comidas.

Se ahorra y almacena, y el cuerpo lleva a cabo mecanismos que hacen que el almacenamiento se utilice de modo que las células puedan recibir lo que se necesita cuando no esta comiendo.

Las bodegas de estos alimentos se encuentran en diferentes partes del cuerpo. Los carbohidratos y las grasas se almacenan en el tejido adiposo, – o células grasosas, hígado. Los aminoácidos se guardan en los músculos y el hígado. Estos almacenes se guardan en forma de glucógeno.

¿Cómo esto se lleva a cabo y cómo funciona nuestro cuerpo?

¿Cómo saber cuándo tendremos exceso, y cómo se almacenan estos nutrientes?

¿Qué hormonas están involucradas en todo este mecanismo?

Una de esas hormonas es la insulina. La insulina puede ser secretada incluso  previo a la absorción de las comidas, la creación de estas hormonas son activadas por el cerebro, que envía información al páncreas quien las produce. La insulina no sólo transporta el azúcar a las células, sino que también transporta el exceso de nutrientes para el almacenamiento. La forma en que nuestros cuerpos funcionan hace que estos mecanismos hormonales ayuden a planear para el futuro, para que nuestras células se puedan alimentar en tiempos de necesidad. Las hormonas que ayudan a retirar los nutrientes almacenados son del grupo de glucocorticoides, cuando células reportan al cerebro la necesidad de nutrientes (los tiempos y necesidades varían en diferentes áreas del cuerpo), recibido estos mensajes, el cerebro envía señales a los adrenales a producir y enviar cortisol a la sangre, estas hormonas hacen su trabajo ayudando en este proceso de metabolización.

Echemos un vistazo a los efectos del estrés, empezando por estrés agudo. Si estamos escapando de un oso, necesitamos energía para nuestros músculos, energía para concentrarse y poder asegurarse de que podemos correr a un lugar seguro. Lo que nuestro cuerpo hace para proporcionar esto es revertir el proceso de almacenamiento, lo que significa es que toma de estas reservas de nutrientes, las transforma de energía y los vuelca en el torrente sanguíneo, para su circulación. Es como sacar dinero del banco para pagar nuestras facturas o la reparación inesperada del automóvil, inclusive si hay emergencias inesperadas podemos tomar de estas reservas. Hormonas como glucocorticoides, epinefrina y los sistemas nerviosos simpáticos y parasimpáticos participan en este proceso, incluyendo  glucagón. Estas hormonas y sustancias químicas – son hechas por el cuerpo y ayudan a tomar estos nutrientes almacenados a nuestra circulación por lo que se convierten en azúcares. Hacen lo mismo con las proteínas y las grasas, entregándolos al torrente sanguíneo.

El mismo mecanismo se prende cuando estamos luchando por salvar nuestras vidas. Durante peligro, necesitamos tanta energía como sea posible para que podamos correr tan rápido como nos sea posible, pelear si es necesario o quedarnos estáticos. Se requiere una gran cantidad de energía, por lo que estos nutrientes almacenados son entregados en nuestro torrente sanguíneo.

Además de esto, el cuerpo detiene la secreción de insulina. Esta es una buena idea en situaciones de lucha o huida Y de estrés agudo porque la última cosa que quisiéramos hacer mientras utilizamos nuestros nutrientes almacenados, es almacenar de nuevo. Así que el cerebro envía señales al banquero diciendo “No guardes el ahorro a largo plazo, lo necesitamos para sobrevivir.” Lo que es secretada en cambio, es glucocorticoides, epinefrina y el glucagón.

La transición de correr por nuestras vidas y de completar este ciclo después de salvar nuestras vidas es necesario para el cuerpo, para revertir todo a su estado normal. Tenemos que volver a la normalidad. El azúcar se almacena otra vez. Glucocorticoides, la adrenalina y el glucagón se se paran de producir en los niveles que se producen bajo estrés.

De acuerdo, pero ¿qué pasa cuando llegamos a estrés crónico en vez de agudo? Agudo es el estrés temporal, y es necesario para la lucha o huida y mover otros mecanismos del cuerpo, no dura mucho tiempo, segundos o minutos en el peor de los casos.

Cuando el estrés crónico está presente, se crea un verdadero problema para nuestro metabolismo y otros mecanismos. Este mecanismo de estrés se repite varias veces en el transcurso del día debido a algunos problemas psicológicos cuando tenemos estrés crónico. Esto afecta el metabolismo – recuerde que este mecanismo va estar repitiéndose una y otra vez.

Bajo estrés crónico se cree que hay una amenaza constante. Pensamientos como, No soy lo suficientemente bueno, me voy a enfermar, soy pobre o nadie me ama. Usted tiene un problema con un miembro de la familia o un vecino…etc. Su cuerpo apagará el envío de insulina a la sangre, una hora más tarde, se sentirá mejor, y todo exceso de azúcar se reenviará a almacenarse; si este ciclo se repite una y otra vez, durante el día esto crea un problema muy grande. Usted está movilizando a través de todos estos ciclos y  mecanismos que activan el almacenamiento para luego regresar a utilizar esa energía, una y otra vez. Nuestros metabolismos se vuelven ineficientes después de un tiempo de que esto ocurra.

El otro problema que se puede crear es sobrepeso o  diabetes, debido a los constantes ciclos de estrés ocurriendo todo el día.

“Hay dos tipos de problemas diabéticos”: una es cuando usted no produce suficiente insulina.

La otra es cuando la insulina no es aceptada por nuestras células, y los receptores de ellas se cierran.

Esta es una forma simplificada de presentar cómo la diabetes tiene lugar. Algo va mal con el páncreas y las células de nuestro cuerpo porque hay receptores en nuestras células que deben recibir información de la insulina, estos receptores pueden bloquearse como resultado de este problema  y n aceptan el mensaje de la insulina. Esto hace que se tenga  exceso de azúcar en el torrente sanguíneo, en lugar de almacenarse. Debido a esta montaña rusa de mecanismos de estrés a lo largo del día durante semanas y en muchos casos meses y años, el páncreas se enferma.

Los procesos de almacenamiento suceden se esa forma. Vamos a tener un exceso de azúcar y otros nutrientes en nuestra sangre, pero necesitamos insulina para almacenarla. Pero debido a que la insulina no está funcionando o no se produce en las cantidades necesarias, estos nutrientes no se pueden guardar. Así que vamos a tener un exceso de azúcar en la sangre.

¿A dónde van estos excesos de nutrientes, y qué es lo hace con éstos el resto del cuerpo, incluyendo las arterias? Este problema libera una gran cantidad de azúcar en nuestra sangre.

El estrés crónico produce un problema en el metabolismo. Exceso de azúcar y sobrepeso y aún obesidad son los resultados en muchos casos. Esto se ve en personas que tienen problemas de metabolismo mediante el aumento de la cantidad de células grasosas e inflamación de tales células, incrementando peso y volumen. Se necesitan años antes de que estos síndromes metabólicos puedan llegar a ser diagnosticados.

Hay otros desafíos asociados con el estrés crónica, tales como comer en exceso o pérdida del apetito. Todo está estrés nos empuja hacia la obtención de los malos hábitos, que afectan más a la salud.

En el próximo blog, continuaremos escribiendo sobre  los efectos de estrés en el metabolismo.

 

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