Emociones fuertes

STRONG Emotions-SPANISH

Soy un hombre de familia.  Cuando estoy de viaje, enseñando seminarios, les extraño mucho.  Para lidiar con esta añoranza de estar en casa, visualizo que todos en la audiencia sean mi familia en ese momento.  Comienzo mis seminarios con: “!Hola!  Mi nombre es Ulises.  Vengo de Utah.  Tengo una esposa hermosa y ocho hijos maravillosos y muchos nietos.  Les extraño ahora, así que, les voy a convertir a ustedes en mi familia para las siguientes dos horas.  Vamos a interactuar como si fuéramos una familia funcional.  Voy a hablar acerca de la salud y voy a poner las cosas tal y como son.  Nada de líos ni engaños, porque yo creo que quieren la verdad honesta.”

Voy a hacer lo mismo ahorita.  En este momento, estoy escribiendo esto desde un avión.  Mientras estoy escribiendo, estoy imaginando como si estuviera escribiendo a un miembro de mi familia.  Decidí escribir sobre este tema, esperando que esta información proporcione una comprensión mejor y aliviar algunos de los efectos físicos que son producidos por las emociones fuertes.

Como ya sabemos, el estrés crónico activa la amígdala, (una pequeña sección del cerebro que controla las emociones).  Nuestra respuesta a esto depende de muchos factores, tales como las expectativas, las frustraciones, las estimaciones, etcétera.  La reacción de cada quien puede variar.  Otros factores incluyen: la condición física, el dolor existente, la falta de sueño, la nutrición, los episodios no reconciliados, cómo lidiamos con la verdad cuando encontramos nuestras propias fallas, nuestra habilidad de ver y aprender y corregir nuestros errores, nuestra dependencia de la opinión de otros, motivos escondidos, la falta de fe, las percepciones trastornadas de nosotros mismos y de los demás, los pensamientos negativos, los cambios superficiales y la lista sigue.  Las personas pueden ser un factor también.  Si sentimos que alguien está en nuestro camino de lograr nuestra felicidad; eso puede causar fácilmente las emociones fuertes.  Cómo sentimos en cuanto a Dios, la espiritualidad y otros factores también determinan cómo respondemos.

Estas respuestas pueden incluir: el enojo, el resentimiento, el temor, la ansiedad y la tristeza profunda.  Cuando emociones como estas aparecen en nuestras vidas, dejan rastros de dolor e inquietud.  Esto va seguido por el insomnio, el olvido, la soledad y las enfermedades fisiológicas.

Por ahora, voy a enfocarme en el enojo.  Esta respuesta emocional puede manifestarse en muchas formas.  Podemos acumular el enojo tranquilamente, dentro y profundamente, haciendo crecer el enojo más y más con el tiempo.  Podemos declarar nuestros sentimientos en voz alta.   Podemos tener una respuesta física que afecte los objetos y a las personas que nos rodean, tirando cosas, esperando hacer un punto.  Podemos crear una atmósfera que motiva a otros a sentir igual como nosotros, expandiendo el enojo como las llamas de  fuego.  De cualquier manera que se manifiesta el enojo, nos puede aislar de los demás.  Jamás nos deja con sentimientos buenos.  No importa cómo se te presenta en la vida, puede hacer toda clase de daño.  Puede reducir su círculo de amistades.  Los familiares tal vez le mantengan a distancia.  Puede afectar su carrera, convirtiéndole en un empleado y colega desagradable.  Hasta le puede dar un paro cardíaco si usted pierde el control por completo.

Cuando nos rendimos al enojo, las suprarrenales producen mucho cortisol y adrenalina, alimentando  más estrés.  Como cualquier otra emoción fuerte, el enojo abre la puerta a más control límbico y menos actividad en la corteza frontal del cerebro.  Esto nos dificulta el razonamiento y se hace más difícil encontrar las verdaderas soluciones a nuestros problemas.  Bajo estas circunstancias, nos hacemos sujetos a nuestro propio punto de vista y somos incapaces de ver otras perspectivas y puntos de vista.  Las regiones y el circuito de nuestros cerebros que podrían ser de ayuda en estas situaciones se obstruyen debido a la vista distorsionada que el enojo nos está provocando.  Los impactos físicos incluyen: el dolor crónico, la inflamación, los problemas con la respiración, irregularidades con la presión de sangre, los coágulos y los problemas del corazón.  Esto no cuenta con todo el daño adicional al resto del cuerpo causado por el exceso de hormonas de estrés en el torrente sanguíneo.  Estas hormonas viajan por todo el cuerpo y tocan toda clase de tejidos en los órganos, afectando sus funciones.

Las personas que no expresamos nuestro enojo, generalmente lo guardamos por dentro por temor de que otros lo vean y nos juzguen debido a nuestro comportamiento.  Tememos ser atacados por otros, así que mantenemos nuestras bocas cerradas.  Pero esto solo deja que la sangre hierva.  Estos sentimientos no resueltos contra la familia, amigos, su jefe, el tráfico, la cola de gente en el supermercado, etcétera, tendrá el mismo efecto con el transcurso de tiempo, como alguien que demuestra su enojo abiertamente.  Detrás de todas las reacciones automáticas al enojo, están los pensamientos que construyen los circuitos, hechos de todas las neuronas llevando estos pensamientos.  Cada vez que usted tiene un pensamiento, sin importar cuántas veces lo ha pensado antes, una neurona nueva en su cerebro guardará la información y se conectará a todas las demás neuronas que comparten el mismo pensamiento, fortaleciendo esta red de pensamientos.  El sistema límbico finalmente pondrá estos pensamientos en auto piloto.  Esto no quiere decir que no está pensando, sino significa que está pensando tan rápido que ni se da cuenta.  Cualquiera de estos pensamientos puede prender el enojo; la falta de confianza, el temor, la soledad, el sentirse irrespetado o no amado, el sentirse decepcionado o el sentirse insalubre.  Es importante recordar que estos pensamientos no son reales.  También es importante saber y entender que esto ocurre sí o no uno demuestra el enojo abiertamente.  Sucede en cualquier momento que nos rendimos al enojo en nuestras mentes.

En el cerebro, las células neuronales tienen un punto de conexión.  Esto es una conexión sináptica, o en otras palabras, una conexión entre las neuronas que crean una red de neuronas con la misma información.  Esta conexión produce potenciación al largo plazo, dejando el efecto de memorias dolorosas.  Este efecto es creado por el estrés crónico.  Las neuronas entre estos puntos sinápticos tienen que estar perfectamente sincronizados.  En el proceso, una serie de intercambios químicos se realizan.  Los receptores en el cerebro interactúan con el calcio, dejando que los iones entren a las neuronas.  A medida que este proceso químico continúa, debido a las emociones fuertes causadas por los pensamientos falsos o negativos, los receptores reclutarán nuevos receptores de glutamato.  Esto eleva la sensibilidad en el punto de conexión de las neuronas, creando la potenciación de largo plazo.  Se crean proteínas, haciendo estos cambios más persistentes.

Un hecho muy claro de la ciencia es que cuando vivimos con el enojo, hay una escasez de telomerasa en nuestras células.  Esto resulta con el envejecimiento acelerado de nuestras células, causando daño a nuestros cuerpos.  La estructura de nuestros cerebros se daña, alterando nuestra habilidad de hacer juicios morales.  Esto puede llevar a la aversión en algunos casos.  Otro efecto del enojo es la hiperactividad de la amígdala.  La serotonina es un neurotransmisor importante que ayuda a regular el enojo y la agresión.  Con altos niveles de estrés, hay niveles más bajos de serotonina.  También hay una deficiencia de fluido cerebroespinal.  La ira continúa y la conducta agresiva puede cambiar el cerebro en una manera que altera la producción de serotonina en el cerebro.  Esto conduce a aun más enojo y agresión.  Los eventos estresantes influyen los neuroendocrinos y los neurotransmisores, causando cambios a la corteza frontal, la amígdala y el hipocampo.  Esto afecta la producción de la dopamina, la serotonina, la noradrenalina, corticotropina e incluso citoquinas (productos químicos de respuesta inmunitaria).  El estrés crónico interrumpe la producción de estos químicos, creando un desbalance.  Esto puede elevar nuestra vulnerabilidad a la depresión y a los problemas del sistema inmunológico.

El enojo es el resultado de muchos problemas irresueltos, sean no hablados y/o malentendidos.  El abuso físico y emocional, si no se resuelve, puede dejar una sensación profunda de frustración.  Estas memorias afectan nuestra conducta con los demás.  La única cosa buena de estos cambios químicos es que le pueden ayudar cuando se encuentra en verdadero peligro.  Uno puede pensar claramente y eficazmente para protegerse a sí mismo y a sus seres queridos.  De otro modo, esto causa nada más que un caos de daños emocionales y físicos.  La buena noticia es que el cerebro puede repararse de esta clase de circuito dañino.  Cuando el cerebro logra ver las cosas con claridad, podemos identificar nuestros adversarios potenciales.  El cerebro entonces puede estar flexible y puede cambiar eficazmente sus actitudes naturales, comprometiéndose a resolver cualesquier problemas.

Aquí están algunos consejos que yo he visto que mitigan el enojo y ayudan a calmar esta emoción fuerte: Respire profundo.  Tome tiempo para calmarse antes de lidiar con el problema presente.  Escuche música calmante.  Nunca enfrente un desafío sin combustible.  Un estómago vacío no se combina bien con la confrontación.  Sin la comida, el cerebro no tendrá suficiente energía para que la corteza funcione adecuadamente ni que ayude con la situación.  Use el protocolo de Phytotherapi Stress que incluye la buena nutrición para su cerebro.

Debemos recordar que el sueño es tan increíblemente importante para el cerebro.  Las siete a ocho horas completas de sueño profundo y descansado constituyen una base para las conexiones correctas de los circuitos.  Si usted piensa que solamente cinco a seis horas de sueño sean suficientes, eso es una ilusión.  El sueño es crítico.  Es cuando el cerebro realiza mucho de su trabajo, haciendo calculaciones, desintoxicando el cuerpo, reparándose, creando nuevas rutas, resolviendo problemas y por supuesto, conectándose a 60 trillones de otras células en nuestros cuerpos, para asegurar que toda la reparación, sanación, desintoxicación, y regeneración se lleven a cabo apropiadamente.  Yo pienso que la mayoría de nosotros hemos tenido la experiencia de estar de mal humor después de descuidarnos del sueño.  Esto es debido a un trastorno provocado por todas las toxinas excesivas y por la falta de reparación adecuada que el cuerpo no pudo realizar durante la noche.  Por supuesto, uno puede recuperarse de esto después de un par de noches con buen descanso, pero es mejor no tener que pasar por esto desde el principio.

Otra cosa más que el cerebro necesita mucho es la nutrición.  El cerebro necesita todos los nutrientes apropiados igual como el resto de su cuerpo.  Esto incluye bastante agua y grasas saludables.  El cerebro necesita algunos minerales esenciales que no pueden ser olvidados en nuestras vidas diarias.  Debemos evitar los químicos y sintéticos que se pueden encontrar en la grasa animal y en los azúcares refinados.  Éstos  afectan la función cerebral apropiada.

Bajo las circunstancias donde la nutrición, el sueño, y el estrés no están bien controlados, los niveles de los neurotransmisores y de la noradrenalina llegan a estar muy bajos.  Estos son importantes para poder mediar el estrés en el cuerpo, y para ayudar con la función cerebral, juntos con la dopamina y la serotonina en sus niveles correctos.  Todos estos son vitales para la actividad mental apropiada.  Todas las regiones del cerebro tienen sus circuitos respectivos construidos por nuestros pensamientos y experiencias donde las emociones, el razonamiento, el intelecto, el oído, el gusto, el olfato, etcétera, son cifrados y luego liados en archivos nuevos.  Conexiones nuevas se están realizando constantemente, permitiendo la plasticidad del cerebro.  La plasticidad del cerebro nos proporciona la habilidad de aprender y crecer.  Este circuito también se entrelaza para hacernos más creativos en la vida.  Si nuestros cerebros están balanceados correctamente con neuroendocrino y neurotransmisores, toda la información y experiencias nuevas, (hasta las difíciles), crearán una plataforma de progreso, gozo y sabiduría.  Es para esto que nuestros cerebros han sido diseñados.  Todas las regiones del cerebro son esenciales e importantes.  El estrés crónico afecta esta red increíblemente bien diseñada y asombrosa de neuronas.  La interrupción debido al estrés puede afectar nuestro estado de humor, acumular el enojo, y crear confusión, dejándonos con dificultad de ver cómo estas experiencias desagradables pueden servir como una herramienta para nuestro crecimiento.  En Phytotherapi, hemos ayudado a miles de personas, dándoles las herramientas para recuperar sus vidas.  Es una gran experiencia y es muy satisfactorio ver los resultados.

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