La inflamación

INFLAMMATION-SPANISH

La inflamación es un mecanismo del sistema inmunológico que el cuerpo utiliza durante el proceso de sanación.  La inflamación se inicia después de que el cuerpo pasa por alguna clase de trauma físico tal como una cortada, una quemadura, un exceso de toxinas, una infección, una exposición a veneno o el daño a cualquier órgano o tejido.

El proceso de inflamación abre un conducto para que el sistema inmunológico pueda movilizarse a través de los capilares y tejidos a fin de llegar a las áreas que han sido afligidas.  Esto se hace para que el sistema inmunológico pueda desmantelar y remover las células muertas, matar los patógenos y ayudar al cuerpo a remover cualquier toxina presente.  Durante este proceso, el sistema inmunológico también mata las células que no pueden repararse a sí mismas o las que parecen ser cancerosas.  El precursor del mecanismo inflamatorio son las células sanas enviando señales a las células vecinas, a las células inmunes y al cerebro para reportar el daño y cualquier cambio químico en su microambiente.

Aunque la inflamación a menudo tenga una connotación asociada negativa, se sirve de muchas funciones importantes.  Ayuda a sanar y desintoxicar el área afectada, mientras obstruye microorganismos invasores tal como la bacteria y los virus.  La inflamación, de hecho, es necesaria para la sanación.  Sin embargo, si llega a ser crónica, se puede salir fuera de control y crear un problema serio para el cuerpo entero.  Si la inflamación crónica se presenta, el cuerpo dará señas para ayudarnos a entender que el proceso de sanación no está ocurriendo.

Existen dos tipos de inflamación: la inflamación aguda y la inflamación crónica.

La inflamación aguda es una respuesta inmediata cuando sufrimos alguna clase de herida o infección.  Los síntomas tales como la hinchazón, la fiebre o el dolor, son todas manifestaciones del flujo mayor de sangre y un volumen más alto de tejidos conectivos.  Durante este proceso, las células dañadas son removidas y reemplazadas por las nuevas. Durante este tiempo también, se produce pus para activar el proceso de sanación.  La inflamación aguda tiene un corto plazo de vida ya que el daño típicamente se repara en pocos días, permitiendo que se desaparezcan los síntomas.  El cuerpo termina este ciclo por sí solo, sin ningún esfuerzo consciente de nuestra parte.

En contraste, la inflamación crónica es completamente diferente.  La inflamación crónica ocurre cuando esta función del sistema inmunológico continúa en estado activo debido a algún problema existente en el cuerpo.  Los problemas son típicamente silenciosos sin cualquier síntoma obvio, por lo cual y a menudo, las personas se sienten bien.   Sin embargo, si una persona hace una prueba de sangre, los laboratorios pueden detectar un nivel bajo de inflamación.  Los resultados muchas veces presentan niveles bajos y muchas veces los doctores y los técnicos no lo prestan mucha atención.  No obstante, esto puede ser el comienzo de muchas enfermedades degenerativas.

¿Qué causa la inflamación crónica?

Tenemos que recordar que el sistema inmunológico fue diseñado a detectar, atacar y defender para remover cualquier molécula viviente u organismo que el cuerpo distinga como una amenaza.  Esto incluye cualquier de nuestras propias células que no pueden repararse. Algunas de las cosas que el sistema inmunológico identifica como amenazas incluyen la infección microbiana, los químicos, (detergentes, pesticidas, colorantes, aditivos de comidas, etcétera), las cirugías / operaciones, la alta presión de la sangre, los productos sintéticos, promotores de estrógeno, el tabaco, el alcohol, las drogas, el sobrepeso, el exceso de azúcar, las drogas farmacéuticas, el estrés crónico, el exceso de ejercicio, la mala nutrición, la falta de agua o minerales, la comida no digerida, etcétera.

Con el sistema inmunológico, los actores claves incluyen la médula en los huesos, el bazo, la glándula del timo y los ganglios linfáticos.  Estas partes del cuerpo producen células T, células B, anticuerpos y proteínas, usados por el sistema inmunológico para eliminar materia u organismos extranjeros de nuestro cuerpo.  Estas mismas armas también se usan para matar las células enfermas.

La presencia de las muchas amenazas mencionadas antes, pone el sistema inmunológico en un estado sobrecargado y debilitado.  Esto nos hace susceptibles a infecciones y enfermedades degenerativas, (los cánceres, los tumores).  Las células insalubres pueden pasar y no ser detectadas, representando una amenaza grande a nuestro cuerpo.  Las enfermedades autoinmunes también pueden desarrollarse tales como la artritis, el lupus, psoriasis, etc.  Cuando las enfermedades autoinmunes se desarrollan, el sistema inmunológico no puede reconocer el tejido sano, y empieza a atacarlo.  En otros casos de inflamación constante, tal como lo que ocurre a menudo en las personas que tienen sobrepeso o en casos en los cuales el cuerpo no puede sanarse por sí solo, un alto sentido de alarma se prende dentro del cuerpo y el sistema inmunológico es enviado a atacar el área entera, incluso las células y tejidos saludables.

2 factores importantes

La inflamación crónica no aparece repentinamente, sino es el resultado de una secuencia de eventos que ocurren dentro de nuestro cuerpo.  Estos eventos son causados por una serie de factores que, con frecuencia, son por nuestras propias manos.  Hablemos de dos factores básicos: la nutrición y el estrés crónico.

La nutrición. La nutrición no se puede reemplazar por ninguna clase de píldora o suplemento mágico.  La falta de una cantidad apropiada y diversa de micronutrientes es un boleto gratis que le llevará a cualquiera a la enfermedad.  Igual de importante como lo que no consumimos, es lo que decidimos poner en nuestras bocas.  Los aditivos, los sabores sintéticos y los químicos sintéticos que ponen en los alimentos pre-empacados en la forma de latas, cajas, comidas congeladas o alimentos en líquido son cosas que el cuerpo considera extranjeras debido al daño que causan.  Esto crea inflamación y daño a los tejidos.  Siempre cuando estas comidas son consumidas, el sistema inmunológico prende el mecanismo inflamatorio para defender el cuerpo y remover cualquier cosa que el cuerpo identifica como extranjera.  Cuando el consumo de  esta clase de comida se hace un estilo de vida, el interruptor inflamatorio es constante.  Ya que estamos tocando el tema de alimentos, debo mencionar también que las hormonas sintéticas y antibióticos usados para tratar las vacas, los pollos y los cerdos también son extremadamente dañinos y causan daño al sistema digestivo, afectando la función metabólica.

El estrés crónico. Este es un verdadero problema en vista de que nuestro cerebro está conectado a toda célula en nuestro cuerpo.  Por medio del sistema nervioso, neuronas en nuestro cerebro producen un químico especializado que transmite información.  Este químico, conocido como neurotransmisores, necesita estar en balance para poder mantener los mensajes apropiados, enviados entre el cerebro y otras partes del cuerpo. Hormonas también llevan mensajes específicos.  El cerebro inicia toda la comunicación hormonal al cuerpo entero usando centrales diferentes conocidas como las glándulas, igual como ciertos tipos de células.  Cualquier cambio de la producción, el balance o en la calidad de las hormonas producidas hace daño a nuestro cuerpo.  El estrés continuo aumenta la cantidad de un tipo específico de hormona llamada cortisol.  La sobreproducción de cortisol que ocurre cuando estamos bajo el estrés crónico daña los tejidos en la glándula del timo, una glándula muy importante que está encargado de monitorear el orden inmunológico.

¿Qué sucede con la inflamación crónica?

Cuando la inflamación crónica está presente, se emiten un exceso de las histaminas, (las cuales son hormonas creadas por el tejido conectivo alrededor del área afectada), las cininas y otros bioquímicos tales como las citoquinas, las prostaglandinas y los leucotrienos. La emisión de estos químicos produce niveles elevados de la adrenalina, calcio y fósforo, mientras que al mismo tiempo reduce los niveles de magnesio.  Todos estos bioquímicos causan un problema para el hígado porque llega a estar sobrecargado, tratando de eliminarlos.  Esto precipita problemas en otras áreas porque más células se movilizan tratando de detener el daño.  Desafortunadamente, esto prende una cascada de daño que lleva a síntomas múltiples y más daño.

En un esfuerzo combinado,  todas las 60 trillones de células que forman nuestro cuerpo,  tratará a establecer el orden, por la activación de otros mecanismos cuando el cuerpo siente estos daños ocurriendo.   Estos cambios pueden incluir ajustes a nuestra temperatura interna, a los niveles de pH y al balance de las hormonas y de los neurotransmisores, etcétera.  Cualquier desarmonía en estos ajustes puede afectar nuestra salud.  Sin embargo, bajo las circunstancias delineadas arriba, la habilidad de llevar a cabo la homeostasis normal es anulada por todos los cambios.  Algunos de los efectos incluyen órganos debilitados y un sistema digestivo problemático.  Como ya explicado, el cerebro es el centro de la producción hormonal.  La buena producción hormonal es necesaria para la homeostasis.  Si el estrés crónico está presente, este mecanismo puede fallar.  Otras hormonas regulan  minerales, vitaminas, la glucosa, el colesterol y los nutrientes.  Cuando estas hormonas no son producidas en los niveles correctos, o si nuestra dieta esta poco favorable, es imposible que el cuerpo mantenga la homeostasis.

Cada área de nuestro cuerpo puede detectar los químicos dañinos, los gérmenes o contaminantes inmediatamente.  La boca, la piel, los ojos, la nariz y todos nuestros órganos internos y hasta nuestros órganos sexuales tienen la habilidad de iniciar el mecanismo de reparación e invitar el resto de nuestro cuerpo a ayudar para poder mantener nuestra salud.  Sin embargo, los hábitos alimenticios y la manera en que vemos el mundo alrededor, también tienen un impacto tremendo, debido a que afecta las actividades cerebrales e inician el mecanismo de estrés.  Esto siempre superará la habilidad del cuerpo de sanarse de los cambios bioquímicos y los estados inflamatorios que vienen como resultado de las enfermedades. Cómo pensamos tiene un efecto psicológico profundo.

Las enfermedades causadas por la inflamación incluyen la diabetes, la permeabilidad de los intestinos,  hipoglicemia, el síndrome metabólico, el cáncer,  infección crónica, fibrosis quística,  epilepsia, adicción al azúcar, obesidad, las alergias, los trastornos de alimentación, migrañas, la alta presión de la sangre, las enfermedades cardiacas, enfermedades de los riñones, la enfermedad de Parkinson,  enfermedad de las encías, celíaca, artritis, osteoartritis,  fibromialgia,  lupus,  psoriasis,  candidiasis, el asma, la bronquitis, los dolores cabeza, sinusitis y  alergias a ciertas comidas.

Consejos para lidiar con la inflamación crónica

Simplemente porque usted tiene inflamación crónica o alguna enfermedad que ha sido causada por la inflamación no quiere decir que no puede estar saludable de nuevo.  Aquí están algunos consejos para lidiar con la inflamación crónica:

  • Duerma 8 horas completas.
  • Coma 5 veces al día.  Asegúrese que estén combinados con una diversidad de nutrientes, y no salte las comidas.
  • No coma la cena más tarde que las 7 PM.
  • Tome 8 vasos de agua pura cada día.
  • Use el protocolo de Phytotherapi Stress así como el protocolo de Phytotherapi Inflamación.
  • Siempre y cuando sea posible, participe en alguna actividad física.  Puede empezar lentamente con 20 minutos al día, por lo menos 4 veces a la semana.  Después, puede aumentar gradualmente a 45 minutos al día.
  • Evite cualquier químico de comidas que están enlatados, congelados, empaquetados o en forma líquida.  Coma alimentos frescos y de color natural.
  • Mantenga su vida en balance, incluyendo la cantidad de tiempo que pasa en su trabajo y con su familia o amigos.  Pase tiempo riéndose, leyendo y aprendiendo.  Si es casado, conéctese con su cónyuge.  Si es soltero, busque conexión con un buen amigo o miembro de la familia.

Nuestro cuerpo puede sanarse.  Para poder hacerlo necesitamos cambiar nuestro estilo de vida.  Recuerde que cada parte de nuestro cuerpo está conectada.  Si algo malo sucede en un área del cuerpo, se afectan otras partes también.  Asimismo, a medida que mejore su salud en ciertas partes de su cuerpo, otras áreas recibirán el beneficio hasta cuando usted pueda proporcionar a su cuerpo con la habilidad de sanarse a sí mismo del daño en las áreas donde la enfermedad crónica se ha desarrollada.

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